• Sardinas en aceite de oliva con pepinillos

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    La conserva de sardina en aceite con pepinillos combina un producto tradicional con el sabor más refinado conferido por los pepinillos. La sardina es el pescado de referencia en la dieta mediterránea y es aconsejada por nutricionistas en todo el mundo debido, fundamentalmente, a su alto contenido de Omega 3, un ácido graso poliinsaturado, que protege el corazón y ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco, controlando los niveles de colesterol en la sangre.

  • Sardinas en aceite de oliva

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    Producto típicamente portugués, las conservas de sardina en aceite de oliva La Rose combinan dos alimentos fundamentales en la dieta mediterránea: la sardina, indispensable para la obtención de proteínas, y el aceite de oliva, fuente preferencial de grasas. Esta doble fuente de beneficios nutricionales hace de esta conserva una excelente alternativa al pescado fresco.

  • Filetes de sardina en aceite de oliva

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    Una conserva con el sabor tradicional y una presentación más atractiva. Los filetes de sardina La Rose conservan intactos todos los beneficios nutricionales del pescado entero, pero se revelan, por ejemplo, más amigos de los padres que tratan de animar a sus hijos a comer pescado. Más fácil de preparar y con una presentación más cuidada, hacen las delicias de grandes y pequeños. Se presentan en aceite de oliva, fuente preferencial de grasa en la dieta mediterránea.

  • Sardinas en aceite vegetal

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    La sardina es el pescado de referencia en la dieta mediterránea, recomendado por los nutricionistas en todo el mundo debido, fundamentalmente, a su alto contenido en Omega 3, un ácido graso poliinsaturado que protege el corazón y ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco, controlando los niveles de colesterol presentes en la sangre.

  • Sardinas en aceite de oliva

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    Las conservas de sardinas en aceite de oliva combinan dos alimentos fundamentales en la dieta mediterránea: la sardina, indispensable para la obtención de proteínas, y el aceite de oliva, fuente preferencial de grasa. Al combinar los beneficios de la sardina con los del aceite de oliva, esta conserva constituye una excelente alternativa al pescado fresco.

  • Sardinas en tomate

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    Para los amantes de las sardinas en conserva que disfrutan variando la forma de consumirlas, Queen of the Coast recomienda también sus sardinas en tomate, que además de estimular el paladar, tienen un papel importante en el sistema inmunitario. La sardina es el pescado de referencia en la dieta mediterránea, recomendado por los nutricionistas en todo el mundo debido, fundamentalmente, a su alto contenido en Omega 3, un ácido graso poliinsaturado que protege el corazón y ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco, controlando los niveles de colesterol presentes en la sangre. El tomate es una fuente de diversas vitaminas, tales como la C, que le aportan propiedades antioxidantes, así como de licopeno, también un antioxidante con efecto cardioprotector.

  • Sardinas en tomate picante

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    Para los amantes de las sardinas en conserva que disfrutan variando la forma de consumirlas, Queen of the Coast recomienda también sus sardinas en tomate picante que además de estimular el paladar, tienen un papel importante en el sistema inmunitario. La sardina es el pescado de referencia en la dieta mediterránea, recomendado por los nutricionistas en todo el mundo debido, fundamentalmente, a su alto contenido en Omega 3, un ácido graso poliinsaturado que protege el corazón y ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco, controlando los niveles de colesterol presentes en la sangre. El tomate es una fuente de diversas vitaminas, tales como la C, que le aportan propiedades antioxidantes, así como de licopeno, también un antioxidante con efecto cardioprotector.

  • Sardinas en agua

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    Estas sardinas al natural es la opción ideal para aquellos que quieran mantenerse en forma y controlar sus niveles de colesterol. La sardina es el pescado de referencia en la dieta mediterránea, recomendado por los nutricionistas en todo el mundo debido, fundamentalmente, a su alto contenido en Omega 3, un ácido graso poliinsaturado que protege el corazón y ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco, controlando los niveles de colesterol presentes en la sangre.