Actividad física y alimentación en las playas

Con la llegada del verano nuestras playas se ven inundadas de veraneantes que buscan el tan deseado bronceado, el refrescante baño en las frescas aguas del mar y, claro está, un elevado número de personas que, además de aprovechar la época para el descanso, se dedica igualmente a la práctica de diferentes tipos de actividades físicas.

Sin embargo, aunque son muchas y conocidas las recomendaciones sobre los cuidados a tener con la exposición al sol, no sucede lo mismo con la atención especial que se debe prestar a la práctica de actividades físicas, la alimentación y la hidratación durante la permanencia en la playa.
En primer lugar, debemos saber que tanto la práctica de actividades físicas como el proceso digestivo que sigue a la ingestión de alimentos, exigen grandes cantidades de sangre.

Esto significa que cuando acabamos de comer, una importante cantidad del líquido sanguíneo estará circulando por nuestro intestino para garantizar la digestión de los alimentos. De igual forma, tanto mayor será la circulación cuanto mayor sea la actividad física, pues la respuesta del cuerpo es similar. Cuanto mayor sea la actividad, más sangre pasará por los músculos que están siendo utilizados.

Pueden deducirse, por lo tanto, algunas cuestiones tan básicas como fundamentales. La práctica de ejercicios no se debe combinar con una ingestión importante de alimentos. Si se diera el caso, dos zonas del cuerpo estarían necesitando sangre en grandes cantidades:
1– Los intestinos intentan procesar los alimentos ingeridos;
2– Los músculos reclaman sangre abundante para que ésta les aporte el oxígeno indispensable para el ejercicio físico.
El resultado será entonces previsible. Ninguna de las dos zonas mencionadas tendrá la circulación suficiente para poder cumplir con el objetivo deseado.

Y si estamos expuestos al sol, nuestro cuerpo necesitará además mucha sangre circulando para bajar la temperatura corporal, induciéndolo a satisfacer una tercera necesidad.

Es fácil imaginar lo que puede suceder si estamos nadando y la sangre que necesitan nuestros músculos les falta. En estos casos, el riesgo de fatiga es muy alto y es normal que al problema muscular se junten trastornos digestivos y, en ocasiones, otros problemas cardiovasculares.

Es bueno recordar que estas situaciones pueden ocurrir en cualquier momento del día, en la medida en que no controlemos las variables mencionadas; es decir, la alimentación, la actividad física, la hidratación necesaria y el calor.

Como orientación, diremos que siempre que se realice actividad física antes o después de un plato principal, debemos escoger alimentos de rápida digestión y pobres en grasas saturadas (grasas de origen animal “de tierra”, como carnes rojas, quesos, jamón, embutidos, etc.), evitando también los fritos. Cuanto mayor sea la porción de alimentos ingerida y más rica en grasas, más difícil y lenta será la digestión.

La elección de ensaladas, arroz, patatas, pastas y pescados “azules” de aguas frías (ricos en grasas insaturadas de tipo omega y de rápida digestión), como el atún, constituyen una comida saludable en estas circunstancias, porque su digestión es relativamente fácil y rápida.

Una estrategia adecuada para cumplir antes e inmediatamente después de un ejercicio físico es consumir una pieza de fruta o cereales, por ejemplo, y en todos los casos beber agua abundante o una bebida deportiva, ya que además de hidratar también aporta minerales, potenciando el control de la deshidratación.

Estos pasos simples le ayudarán a tener especial cuidado con su salud y garantizar verdaderos momentos de placer durante las merecidas vacaciones de verano.

Sugerencias para la playa:

Evite las comidas de difícil digestión antes y después del ejercicio;

Después de practicar ejercicios físicos ``en tierra`` deje pasar por lo menos una hora antes de ir al mar;

Después de almorzar no realice actividades físicas antes de transcurrir 4-5 horas;

Después de hacer ejercicio físico deje pasar 90 minutos antes de una gran comida;

It is very good to eat a piece of fruit 30 minutes before and after exercising;

Avoid getting into the sea after being exposed to the sun for a long time, splash yourself with your hands for a few minutes. Then, yes, you can enjoy the sea;

You must hydrate yourself permanently. You should never feel thirsty.

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